“Tenemos fabulosos hombres y mujeres uniformados que
están de cacería. Los mejores soldados conocidos por la humanidad nos ayudarán
a rastrearlos uno a uno. Si hay que mandarlos a Irak para que ese régimen se
desarme, usaremos cada onza de nuestro ingenio y tecnología para proteger las
vidas inocentes de los iraquíes y lograr la paz mundial.”
George Bush, 2003
Todo pasa de moda, menos la
demagogia política. Y todo acto tiene consecuencias, hasta diez años más
tarde. Incluso las medidas gubernamentales que van encubiertas. Y más,
cuando los efectos colaterales de las mismas no se reducen a tomas de decisión
poco acertadas, sino que van más allá: de la burocracia institucional a los
hospitales manchados de sangre.
Esta realidad es abordada por Javier Corcuera en el
documental Invierno en Bagdad, síntesis de lo que fue la ocupación
militar estadounidense desde la mirada de los civiles. Un acontecimiento que
minó la capital de Irak y la esperanza de sus ciudadanos. Un hecho que truncó
el porvenir social de un estado, en detrimento de la paz mundial.










