Por Jaime Cossent
jueves, 7 de junio de 2012
martes, 5 de junio de 2012
Real Zaragoza: batalla poppolítica
Si atendemos a la definición que dimos en el Manifiesto, "aquellos espacios en los que la cultura pop en sentido amplio y la política se juntan, chocan, confluyen o se tocan tangencialmente", y reflexionamos un poco, concluiremos que uno de los principales ámbitos en los que aparece lo poppolítico es el fútbol. En la actualidad, esto es fácilmente observable en la inminente Eurocopa, que cada día se parece más al festival de Eurovision y de la cual Mariano Rajoy espera muchos éxitos para poder usar un poco más la tijera. No obsante, existe otro lugar en el que se viene desarrollando una contienda poppolítica de primer nivel: la ciudad del viento, Zaragoza.
Capital de Aragón y quinta ciudad de España por población -700000 habitantes [1] -uno de sus estandartes, además de la Aljafería, la Basílica del Pilar o el río Ebro, siempre fue su equipo de fútbol, el Real Zaragoza. Fundado en 1932, es el noveno equipo de la clasificación histórica de la Primera División, algo que no se ve reflejado en el errático vagar que ha llevado en los últimos años, siempre al borde del descenso y quizá de la desaparición. Hoy, con la renovación del heroico entrenador Manolo Jiménez, en calidad de Mánager General, se abre un halo de esperanza. Pero el enemigo, el presidente Agapito iglesias, sigue ahí. Y las decenas de miles de aficionados del equipo no cejan en su empeño: echarlo de la entidad.
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El rock y la industria: Los Grammy

Los estilos musicales nacen a partir de la fusión de otros tantos, que a su
vez han derivado de otros y que a lo largo del tiempo han tomado directa o
indirectamente elementos de otros para así conformarse a sí mismos. De allí la
complejidad de englobar a grupos musicales en estilos que a veces no les
encajan. Por ejemplo, la fusión del jazz, blues, country, rhythm and blues,
gospel y folk ha originado el rock que todos conocemos, o no.
Detengámonos en este tema, sin abundar en su historia.
El pasado doce de febrero se celebró la entrega de los premios Grammy. Una de esas pomposas ceremonias que
los estadounidenses no escatiman en denominar “los premios de la música”. Estos
premios son entregados desde el año 1957 por la Academia Nacional de Grabación de Artes y Ciencias y es el máximo
galardón al que pueden aspirar las agrupaciones que forman parte de la
llamada “industria”.
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